

Mientras Abelardo se encuentra en el comedor de la casa de su prometida Hortensia y brinda por la felicidad de su inminente matrimonio, el desesperado señor García tiene la ocurrencia de colarse en el saloncito contiguo para suicidarse. La familia de la casa, consternadísima, decide que lo mejor es llamar al juez. Las rápidas réplicas se suceden sin descanso entre la familia y los vecinos que se van acumulando en aquella estancia. Toda una galería de personajes al servicio de una trama disparatada yrepleta de originales golpes de humor.La obra sigue una trama hilarante llena de enredos y situaciones absurdas, típicas del estilo inconfundible de Enrique Jardiel Poncela. En un contexto donde la comedia y el suspense se entrelazan, los protagonistas se ven envueltos en una serie de equívocos relacionados con un supuesto cadáver, desencadenando una serie de acontecimientos tan inesperados como divertidos. Con un humor inteligente y diálogos rápidos, la obra mantiene a la audiencia en constante risa y expectativa.