

En un teatro de una ciudad de 1959, un grupo de artistas se dispone a pasar por el Tribunal del Sindicato de Espectáculos con el fin de obtener el carné de cantante, trámite burocrático obligatorio para trabajar en territorio nacional. Las y los artistas deben mostrar sus facultades ante estos señores para que les den su conformidad y les extiendan el anhelado carné.
A la espera de que lleguen los miembros del Tribunal, los aspirantes se van conociendo y entablando amistades y enemistades, así como envidias y rivalidades, que provocarán más de un incidente. El desabrido conserje a las órdenes del citado Tribunal, destinado a organizar y atender a la farándula, intentará apaciguarlos de la mejor manera posible.