Lorca es asesinado junto a algunos compañeros de celda, opositores todos ellos al levantamiento militar de 1936. Ese acto provoca que personajes como Poncia, Madre, Yerma, Doña Rosita y el Zapatero se sientan de repente abandonados, y con el peso de una existencia a la que no encuentran sentido. Deseosos de encontrar la solución a sus problemas todos ellos emprenden la búsqueda de su autor, coincidiendo en el camino de Vínar a Alfacar, exactamente el mismo lugar donde murió Lorca.