

Destellos en la oscuridad es un homenaje a Leoncio Badía, el “enterrador de Paterna”, quien, al acabar la Guerra Civil, en los momentos más duros y terribles, ayudó a muchas mujeres a poderse despedir de sus deudos fusilados y recogió prendas de estos para poder ser identificados cuando fueran exhumados, aun a riesgo de su vida. La obra se inspira en parte en algunos momentos de su existencia, aunque los personajes, sus nombres, sus caracteres y el desarrollo de las situaciones pertenecen a la ficción.
Nos cuenta cómo ha acabado la Guerra Civil y Antonio es condenado a muerte. Se le conmuta la pena gracias a su primo Evaristo, destacado falangista. El Director de la prisión, sin embargo, lo castiga enviándolo a su pueblo para que entierre a los republicanos fusilados que han sido condenados en juicios sumarísimos. La situación es tan terrible que piensa incluso en suicidarse. Pero la visita de dos mujeres una noche a su casa para pedirle ayuda le hace superar la depresión y comprender cuál es su verdadera misión.